No existe una opción universalmente mejor. Existe la opción correcta para cada empresa en función de lo que necesita, cuándo lo necesita y cuánto puede pagar. Lo que sí existe es una confusión muy frecuente sobre qué hace cada tipo de proveedor —y sobre todo, qué no hace— que lleva a muchas empresas a pagar de más por lo que no necesitan o a quedarse sin cobertura donde sí la necesitan.
Esta es la comparativa honesta, sin eufemismos de marketing.
La gestoría es insustituible para la gestión fiscal y contable recurrente: declaraciones de IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades, nóminas, Seguridad Social, altas y bajas en la AEAT. Es el proveedor que garantiza que la empresa cumple con sus obligaciones periódicas. Para ese trabajo, es eficiente y tiene precios razonables porque trabaja con economías de escala: hace lo mismo para cien clientes.
La gestoría no es un despacho de abogados. No redacta contratos mercantiles complejos, no elabora pactos de socios con solidez jurídica, no asesora sobre estructuras societarias en operaciones de inversión y no tiene la especialización necesaria para modificaciones estatutarias no estándar o due diligences. Cuando se le pide ese tipo de trabajo, o lo delega en un abogado externo (con el consiguiente sobrecoste) o lo hace con herramientas que no están a la altura.
Entre 100 € y 400 € al mes según el volumen de operaciones. Ideal para cualquier empresa con actividad recurrente que necesita tener la fiscalidad y la contabilidad en orden. Prácticamente todas las empresas deberían tener una buena gestoría.
La calidad técnica en operaciones complejas es genuinamente superior. Un gran despacho tiene equipos especializados por área, acceso a jurisprudencia actualizada y capacidad para gestionar operaciones con múltiples jurisdicciones, inversores institucionales o estructuras societarias muy sofisticadas. Para una fusión transfronteriza, una salida a bolsa o una ronda de financiación con un fondo de capital riesgo de primer nivel, un gran despacho es la opción correcta.
El precio es el problema. Las tarifas por hora de los socios en grandes despachos oscilan entre 300 € y 600 €/hora. Para una startup o una pyme, el coste de una operación societaria relativamente estándar —una ampliación de capital con entrada de inversor, un pacto de socios, una modificación estatutaria— puede llegar fácilmente a 5.000–15.000 €. Además, la atención personalizada que recibe un cliente pequeño en un gran despacho no es la misma que la que recibe un cliente grande: el trabajo lo hace el junior, no el socio que firmó el presupuesto.
Desde 3.000 € por operación en adelante, sin techo claro. Ideal para empresas medianas y grandes con operaciones corporativas complejas, procesos regulatorios sofisticados o transacciones con contrapartes institucionales que exigen ese nivel de representación.
Corporatix está diseñado específicamente para el espacio que queda entre la gestoría y el gran despacho: operaciones societarias con calidad jurídica real, a precio fijo y sin la estructura de costes de un gran despacho. Constituciones con estatutos a medida, pactos de socios, modificaciones estatutarias, ampliaciones de capital, acuerdos entre socios. Cada encargo lo trabaja un abogado especializado, no una plantilla. Y el precio está fijado de antemano: no hay sorpresas en la factura ni dependencia de cuántas horas tarde el trámite.
La velocidad también es una diferencia real. Sin la burocracia interna de un gran despacho, los tiempos de respuesta son más cortos y los plazos de entrega más predecibles.
Corporatix no es una gestoría. No lleva la contabilidad, no gestiona nóminas, no presenta declaraciones fiscales recurrentes. Tampoco es el proveedor adecuado para operaciones de M&A de gran escala con múltiples jurisdicciones o procesos con inversores institucionales de primer nivel que requieran la representación de un nombre reconocido internacionalmente.
Precios fijos: constitución desde 349 € IVA inc., pacto de socios desde 890 € IVA inc., modificación de estatutos desde 299 € IVA inc., ampliación de capital desde 490 € IVA inc. Ideal para startups, pymes y fundadores que necesitan asesoramiento societario de calidad en operaciones concretas, sin comprometerse con una relación de asesoramiento continuo de alto coste.
| Gestoría | Gran despacho | Corporatix | |
|---|---|---|---|
| Contabilidad y fiscal recurrente | Sí | No | No |
| Nóminas y Seguridad Social | Sí | No | No |
| Constitución de sociedad | Básica | Sí | Sí |
| Pacto de socios | No | Sí | Sí |
| Modificaciones estatutarias | Básicas | Sí | Sí |
| Ampliación de capital / rondas | No | Sí | Sí |
| M&A complejo / cross-border | No | Sí | No |
| Precio por operación societaria | Variable | 3.000 €–15.000 €+ | 299 €–890 € |
| Precio fijo y transparente | Parcialmente | No | Sí |
No es una elección de todo o nada. La combinación que funciona para la inmensa mayoría de pymes y startups es simple:
Esta combinación cubre el 95% de las necesidades jurídicas de una pyme o startup en fase de crecimiento, a una fracción del coste de tener un gran despacho como proveedor habitual. Y cuando llegue el momento de hacer una operación que realmente requiere un gran despacho —una ronda serie B, una adquisición internacional— ya se sabrá con certeza que ese momento ha llegado, y se contratará para esa operación concreta.
Trabajamos con pymes y startups que ya tienen gestoría pero necesitan asesoramiento jurídico societario de verdad: constituciones, pactos de socios, modificaciones estatutarias y ampliaciones de capital a precio fijo.